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La La historia de Mario Conde

Iniciado por Sr. Botijo, 17 Marzo 2026, 09:20 h

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Sr. Botijo

Hola, buenos días. He visto un post en otro foro pero me ha parecido tan interesante que os lo comparto aquí. De rozar la cumbre del poder y codearse con la élite en el Elíseo a precipitarse en la más absoluta caída. Esta es la historia de Mario Conde.





Todo comienza con Mario Conde Oliva, inspector de aduanas. Convencido de que la función pública ofrecía estabilidad y prestigio, empujó a su hijo a seguir ese camino, animándolo a convertirse en Abogado del Estado.




Conde no sólo hizo caso a su padre, sino que sacó la mejor nota de la historia en dicho cuerpo.

Este hecho no pasó inadvertido, lo que le valió un puesto como director general adjunto en la química-farmacéutica Abelló S.A., que si no te suena de nada, a lo mejor sí te sonará uno de sus productos: el Frenadol.



Abelló era un grupo que aparte de tener varias empresas propias como sus laboratorios, tenía también joint ventures como Antibióticos S.A.



La mayor productora de penicilina del país. Que cofundaron junto con empresas como Zeltia, propiedad de los Fernández López a los que ya conocimos en el episodio de Pescanova.



Fue en este lugar en el que conoció a su futuro socio: Juan Abelló Gallo. El hijo del fundador y ahora presidente. Y también donde aprendió sobre la "optimización" fiscal.



Conde era de esas personas que creía que había llegado demasiado tarde para las cruzadas y demasiado pronto para la conquista espacial. Así que encontró un refugio en el mundo del dinero, los paraísos fiscales y demás destinos ocultos por los que este se movía.



Como el negocio iba bien, Mario optó por renunciar a su puesto de funcionario y a dedicarse por completo al laboratorio. Aunque no fué por mucho tiempo. Durante su estancia en la privada comprendió que él no quería ser un mero trabajador, quería parte del pastel. Ser propietario.

Por ello abandonó Abelló S.A, que siendo una empresa familiar sabía que no tenía posibilidad de formar parte del accionariado y optó por montar un despacho de abogados junto con Arturo Romaní y Enrique Lasarte. Ambos compañeros de la carrera.



Por su parte Juan Abelló se decidía a vender Abelló S.A y le encargaba dicho cometido a nuestro protagonista.

Todo parecía ir bien, iban a negociar una venta millonaria con la americana Merck Sharp and Dohme.
Pero pronto vinieron curvas. En el 82 empezaron a circular rumores sobre la formulación del producto estrella del grupo: El Frenadol.



Por aquél entonces eran los medios los que se encargaban de dar el megáfono a todo bulo y rumor que les pudiera dar lectores, así que el bulo se convirtió pronto en la noticia del momento, lo que forzó al grupo a realizar una rueda de prensa a fin de acallarlo.



Más tarde se supo que el bulo vino de un empleado de Abelló S.A que había sido despedido y buscaba hundir al grupo sin importar el resto de empleados.
Esta primera toma de contacto con el poder periodístico hizo que Mario tomara nota sobre lo importante que era tener control sobre el mismo, como veremos más adelante.



En cuanto a la venta, lograron que prosperara y tan sólo un año después, la Fábrica de Productos Químicos y Farmacéuticos Abelló, S.A. era vendida por 2.700 millones a los americanos.

Nuestro protagonista vivió todo el proceso de venta como un aprendizaje. Uno que no tardaría a poner en práctica. Aprovechando los conocimientos de optimización fiscal obtenidos, se las apañó para que su comisión de 300 millones de pesetas por la venta se quedaran en el extranjero. Él aún no lo sabía, pero esas pesetas, unos 13 millones de euros convertidos al cambio, le jugarían una mala pasada en el futuro.



Si has estado atento, te habrás fijado que no se vendió la totalidad del grupo sino sólo una de sus empresas. Juan Abelló aún tenía un buen trocito de imperio, y estando satisfecho con Conde lo puso de consejero en Antibióticos S.A. La que ahora era la compañía más importante del grupo.



Las empresas con múltiples familias como socios suelen ser harina de otro costal en lo que se refiere a su gestión pues todas y cada una de ellas intenta ejercer su visión sobre la misma.

Antibióticos S.A no era distinta. Las múltiples guerras internas hicieron que Conde escalara puestos, llegando a consejero delegado. Pero no era suficiente.

Para llegar a consejero delegado había tenido que abandonar el despacho que había cofundado, lo que significaba que volvía a ser un mero trabajador y eso no era una opción.

Pronto se las apañó para comprar junto con Juan las acciones de dos de los socios, lo que sembró la discordia en el consejo, principalmente con los Fernández López, pues estos consideraban que habían alterado la "balanza de poder" del mismo.
Querían su dimisión pero Mario no se rendiría con tanta facilidad. Justo lo contrario. Ahora se haría con la compañía para echarlos a ellos.

Juan Abelló controlaba el 20% y Conde un 8%. Su objetivo fue entonces IBYS, S.A, una empresa en pérdidas que poseía el 23% de Antibióticos, S.A. Con ella llegarían al 51% y se harían con el control.



El precio para hacerse con ella era de 3.000 millones de pesetas, cuantía que no tenían. Lo que les obligó a recorrer a los Botín, familia conocida por presidir el Banco Santander y Bankinter. Y que eran amigos de Juan Abelló.



Los hermanos Botín exigieron entrar en el accionariado de la empresa como condición al préstamo.

El reparto así pues quedó:



Lo había conseguido. Había logrado echar a Zeltia/Los hijos de los hermanos Fernández López y al resto de socios que iban en su contra. Les había ganado en su propio juego.

Bajo la nueva dirección, la compañía tardó poco tiempo en duplicar beneficios y encontrar comprador. Apenas 3 años después de la toma de poder, aparecía la italiana Montedison y les ofrecía 450.000.000 de dólares por Antibióticos S.A.



Mario Conde se embolsaba así 103.500.000$.

Una de las primeras cosas que hizo fué comprarse varias propiedades como La finca La Salceda, Los Carrizos de Castilblanco y un velero o dos.






El Whitefin de Mario Conde.

Lo tenían todo, pero como es costumbre entre empresarios, no era suficiente. Juan Abelló no tardó en fijar su siguiente objetivo, esta vez una presa mucho mayor: BANESTO.



Los orígenes del Banco Español de Crédito se remontan a 1856. Aunque en ese momento se llamaba Sociedad de Crédito Mobiliario Español y se dedicaba exclusivamente a la compra de deuda nacional.



No fué hasta pasado medio siglo, en 1902, que tomó el nombre de Banesto al liquidarse la anterior sociedad.

Era un banco que cuidaba a sus empleados. No sólo preocupándose por construirles viviendas sino hasta centros médicos y residencias vacacionales. Llegando a recibir el mérito de Empresa Ejemplar de Francisco Franco.



Parece que tratar bien a sus empleados tuvo su recompensa, porque se convirtieron en el segundo banco más importante de toda España. Entre sus inversiones destacadas está la refinería de Castellón, que crearon junto con Standard Oil y a la que llamaron Petromed.



Banesto cotizaba en bolsa, lo que significa que cualquiera podía ver quién compraba y quién vendía acciones. Para enmascarar su asalto al banco crearon toda una red de sociedades con la única finalidad de camuflar el verdadero comprador.

No es algo raro. Disney realizó el mismo movimiento cuando se dispuso a comprar los terrenos necesarios para construir su parque de Florida.



A fin de evitar que le inflasen el precio por ser quién era, constituyeron una serie de sociedades que luego usaron para ir adquiriendo los terrenos.



Y así es como se hicieron con un 5% del banco y se convirtieron en vicepresidentes del mismo.



Esto no gustó nada a Mariano Rubio, Gobernador del Banco de España, quién por aquél entonces andaba tratando de enchufar como presidente de Banesto a su primo José María López de Letona, el que había sido antes el Gobernador y que había enchufado al propio Mariano Rubio.


Puerta giratoria doble.

Se avecinaban nubes negras.

Prácticamente un mes después de que entraran en el consejo, el Banco de Bilbao lanzó una propuesta de fusión. Como todos sabemos, cuantas menos empresas haya en un sector, a ser posible sólo 1, mejor para el cliente ¿Verdad? Guiño, Guiño, señor soborno. Pues eso es lo que promovía el gobierno de España en aquella época para el sector bancario.



Como la propuesta de fusión no fué aceptada por el consejo, el Banco de Bilbao lanzó entonces una OPA hostil. Una Oferta Pública de Adquisición, no es más que un inversor comunicando públicamente que quiere hacerse con la suficiente cantidad de acciones como para conseguir el control de una compañía a un precio fijado. Y es hostil cuando se realiza sin el beneplácito del consejo de la empresa afectada.

En este caso, el Bilbao ofreció la mayor parte del pago en acciones del propio Bilbao. El problema es que de los 2, el Bilbao era el más pequeño de los bancos, mientras que Banesto era el segundo de España. ¿Quién iba a ceder acciones del segundo banco para recibir las del quinto banco del país? Otro problema que tuvieron es que ni siquiera tenían en autocartera las acciones que prometían dar, de modo que la oferta no era válida.



Igualmente y para asegurarse de que la OPA fracasara, Mario Conde orquestó una contraoferta para hacerse con hasta el 20% de Banesto desde Petromed, la petrolera del grupo.

El ataque fallido cimentó la posición de Conde dentro del banco, que al verse como el principal defensor, terminó ocupando su presidencia.



En menos de tres meses había pasado de ser un mero inversor al presidente de Banesto.

Para Conde la principal función y misión de los bancos debía ser la de prestar a empresas para que estas crecieran y crearan empleos. Con esa visión en mente creó la Corporación Industrial y Financiera.



Y la usó para mover activos como Petromed y ya de paso hacerse con un 11% de Antena 3 y con el 12% de Grupo Zeta.


(por eso en aquella época Antena 3 compartía colores corporativos)

Otras operaciones que realizó esta división fueron la compra de Dorna, la empresa propietaria de los derechos de Moto GP. Y la compra del 34% de Acerinox.

Que el gobernador del Banco de España viera como su presidente enchufado perdía el cargo, le enemistó aún más con nuestro protagonista. Y de forma colateral, se desgastó la relación entre Conde y Juan Abelló. Pues este último veía como era Mario el que absorbía todo el protagonismo.


Mariano Rubio.

Volviendo a la Corporación Industrial, esta le jugó una mala pasada porque el problema de prestar, es que pueden no devolverte el dinero. Y eso es lo que empezó a ocurrir. Ello le dió pie al Gobernador a notificar al Banesto de que ahora tenían un problema de solvencia que debían arreglar a la menor brevedad o serían intervenidos.



Mario Conde trató entonces de realizar una fusión del Banesto con el Banco Central, pero la operación fue frustrada por el propio gobernador quién hizo lo mismo que Boyer en el caso de RUMASA y se dedicó a realizar declaraciones públicas en las que decía que Banesto se encontraba en una situación muy delicada a fin de provocar una quiebra técnica por falta de liquidez. Porque provocar el pánico entre los clientes de un banco es la mejor forma de vengarse de alguien...


Mario Conde y el presidente del Banco Central, Alfonso Escámez, informan a Felipe González de la fusión.

Tanto Boyer, el "superministro", como Mariano Rubio terminarían siendo juzgados en el 92 en la Operación Ibercorp, donde se demostró que hacían uso de información confidencial para ganar dinero.



Como Conde también había empezado a hacer amagos de querer entrar en la política, Narcís Serra, el equivalente a las cloacas del estado de aquella época, contrató con 600.000€ de fondos públicos a la agencia americana Kroll para encontrar trapos sucios de Mario Conde en lo que se terminaría conociendo como el informe CRILLON.



Volviendo a Banesto, el siguiente movimiento que Conde probó, fue el de sacar la Corporación Industrial y Financiera a bolsa, pero se topó con otro traspiés. El de la primera guerra del golfo, que provocó un fuerte desplome bursátil. Como alternativa, vendió entonces sólo las empresas rentables dentro de la Corporación y se quedaron con las que estaban en peor estado.



El último gran intento que realizó para tratar de sanear el banco fué el de buscar la entrada del gigante JP Morgan en el accionariado, pero de nuevo se topó con la negativa del Banco de España, que esta vez ponía como excusa que no quería influencia extranjera en uno de los grandes bancos españoles.



Al final, ya sín ninguna otra salida, el Banesto era intervenido en 1993 con un agujero de 585.000 millones de pesetas.


El nuevo gobernador del Banco de España comunicando la intervención.

Para sanearlo el Fondo de Garantía de Depósitos puso 285.000 millones, se realizó un ampliación a la baja y finalmente el Santander se hacía con él mediante una OPA en el 98.

Hoy en día, la antigua sede del Banesto se ha convertido en un hotel de lujo que tiene muy buena pinta pero como no tengo pasta como para visitarlo pues a saber.


A nivel judicial se abrieron 2 casos contra Conde: El caso Banesto, que trataba de acusarle de la mala gestión del banco y por el que le cayeron 20 años de prisión (de los que cumplió 4) y el caso Argentia Trust (6 años), que consistía en el desvío de 3 millones de euros del Banesto a un paraíso fiscal. Este último suele ser el más recordado por cómo salió retratado en la comisión, riéndose y sacando la lengua cuando le preguntaban quién era el receptor del dinero.



Obviamente no sólo Conde fue conde-nado, parte del consejo también cayó con él.

Acusación fue representada por abogados bastante.... variopintos.. como José Emilio Rodríguez Menéndez. Conocido por representar a asesinos en serie y que terminó siendo condenado él mismo a 10 años de prisión por fraude fiscal.

Mario no era tonto, así que probó suerte como cabeza de lista en un partido político (el CDS en 1999) al estilo Ruiz-Mateos con intención de obtener inmunidad, pero no logró ni 1 escaño. Como no funcionó, pivotó al uso de testaferros para evitar perder sus propiedades.



Aprovechó los años que pasó en prisión para escribir múltiples libros como Memorias de un preso o Los días de gloria, que cuentan en aún más detalle todo lo sucedido.



También lo acusaron en la Operación Fénix de repatriar junto con sus hijos y mediante el uso de múltiples sociedades, 13 millones de euros. Cantidad que demostró (no sin antes pasar varios meses en la cárcel) venía de la venta de Abelló, S.A. en vez de Banesto.



Con la causa archivada, al estado le cayó en 2020 una demanda de Conde en la que buscaba una compensación de 50 millones de euros. (y de la que no he encontrado desenlace alguno, así que debe seguir en proceso).

Su inversión en los medios continuó, entrando como accionista en El Mundo y en Intereconomía, así como llegando a crear una revista que llevaba su propio nombre.



Hoy en día Mario Conde sigue en la lista de morosos de hacienda con poco más de 4 millones de euros impagados.



Admin

Buenos días. Menudo post. Muchas gracias a ti por colocarlo y si tienes oportunidad dale las gracias a quien lo hizo.

Más o menos todos conocemos la historia de Mario Conde pero si que desconocía cosas

Maño

Hola. Lo he añadido a favoritos para poder leerlo cuando tenga un rato. Gracias.

Por cierto, lo de favoritos es cojonudo.

MalastiC

Gracias por compartir el post. Creo que lo vi en forocoches de pasada pero eso es una locura y le perdí la pista.

Noelia

Cita de: Maño en 17 Marzo 2026, 09:37 hHola. Lo he añadido a favoritos para poder leerlo cuando tenga un rato. Gracias.

Por cierto, lo de favoritos es cojonudo.
He hecho lo mismo  ;)

Superman

Cita de: Noelia en 17 Marzo 2026, 09:59 hHe hecho lo mismo  ;)
Pues ya somos 3. Lo he visto por encima pero he creído que es necesario leerlo con más calma.

🡱 🡳